Nihonga dorado pinta tu tema como se hace la pintura de estilo japonés sobre seda. Los pigmentos minerales molidos quedan un poco granulados en la superficie —azul azurita profundo, verde malaquita—, las zonas de pan de oro batido atrapan la luz y finos contornos de tinta sostienen cada forma. Las nubes se vuelven bandas planas y estilizadas, y la composición deja un fondo tranquilo y libre alrededor del tema en vez de llenar cada rincón.
Tú escribes el tema y el estilo pone el pigmento. Alguien que lee junto a una ventana se vuelve una figura serena en un interior decorativo, un gato en el alféizar se vuelve un pequeño tesoro rodeado de nubes doradas y un faro en una costa rocosa parece un panel de biombo. Rinde mejor con un tema claro y un entorno sencillo, porque el oro y el vacío necesitan espacio.
Úsalo para cuadros de pared, portadas de libros, la imagen de marcas de té y cerámica, saludos de temporada y portadas de álbum que deben sentirse valiosas, no ruidosas. Para esta composición, recomendamos el formato 2:3; 3:4 es otra opción de encuadre. Este estilo es solo de texto a imagen: en nuestra prueba con una foto subida, la persona seguía siendo fotográfica y solo cambiaban el fondo o la ropa, así que describe tu tema con palabras. En el modelo recomendado los rostros conservan su color natural; algunos modelos más rápidos dejan que la paleta azul verdosa lo cubra todo.
Temas para pegar tal cual: «a white heron standing in a shallow river», «a woman in a long coat walking under autumn maples», «two koi circling in a dark pond». Para tinta negra y papel vacío, prueba Aguada de tinta; para color plano tallado y olas con dibujo, Marea en xilografía; para bordes dorados y símbolos, Tarot dorado.